oruga procesionaria

 

Comienza la época en que la oruga procesionaria y los perros se encuentran cara a cara. Sip… ¡Mal asunto!

Por eso hoy quiero contarte todo lo que debes saber para identificarlas, evitarlas y actuar en caso de contacto con tu perro.

Pero, ¿por qué este bichejo causa tanta revolución entre los dueños de canes?

Resulta que una de las peores cosas que nos puede pasar, es que nuestro perro entre en contacto con una oruga, porque ésta se protege a sí misma mediante unos pelillos súper irritantes que la recubren completamente (en plan erizo).

Es decir, que el más mínimo roce con alguna de ellas causa una fuerte reacción alérgica inmediata que puede acabar con muy malas consecuencias, incluyendo la muerte. ¡Tenemos que evitarlas a toda costa!

 

Y claro, ahora me preguntarás, ¿y cómo hago para evitarlas si voy al parque?

Sabemos que nuestros peludos por naturaleza son muy curiosos, y que cualquier cosa fuera de lo común que se mueva, llamará su atención. Lo malo es que nunca les basta con oler a cierta distancia, sino que a veces incluso lamen (para obtener más información) o comen. Esto es lo que debemos controlar.

 

Así las veremos por el suelo: En largas hileras o todas arremolinadas… Son pequeñas, negras y con pelos rojizos.

¿Qué nos interesa saber entonces?

  • Dónde se encuentran: En zonas de pinos y cedros. No necesariamente estamos hablando de bosques o campo “salvaje”… ¡Últimamente los parques urbanos se están viendo invadidos por las orugas! Gran parte de su ciclo de vida lo pasan dentro de unas bolsas estilo capullos gigantes en las copas de estos árboles, que pueden ser reconocidas muy fácilmente a simple vista. Pero cuando llega el calorcito, las procesionarias bajan hasta el suelo formando largas hileras para enterrarse y convertirse entonces en mariposas.
  • Qué debemos evitar: El contacto con ellas y/o con sus bolsas. Como ya expliqué sus pelillos son muy irritantes y los capullos donde viven están compuestos por ellos también… Hay que ir con muchísimo cuidado en zonas donde sea evidente la presencia de las bolsas (aunque no hayan orugas en el suelo), ya que el viento transporta dichos pelos y pueden afectarnos a nosotros mismos.
  • Cómo sé si mi perro ha estado en contacto con una oruga: Si notas que empieza a salivar demasiado, que se lame constantemente la nariz, que se le hincha el morro y/o la lengua, o que no para de frotarse la cara con las patas delanteras, puedes tener la seguridad que le ha dicho “hola” a una oruga. Pueden presentarse uno o todos estos síntomas, incluso podrían intentar vomitar con frecuencia si la han ingerido…
  • Qué debo hacer en caso de contacto: Correr al veterinario más cercano. Puedes lavar la zona afectada con agua tibia para calmar el dolor, pero es importantísimo que tu perro reciba atención médica de inmediato, ya que la reacción alérgica es tan fuerte que lo puede afectar de forma irreversible. Hay casos en que han tenido que amputar partes de la lengua por necrosis, y tristemente, también hay casos de muerte.
Así son sus nidos: Parecen copos de algodón blanco en las copas de los pinos.

Recomendaciones:

  1. Si puedes, durante febrero, marzo y abril evita exponerte a ti y a tu perro a la procesionaria y no frecuentes los parques y zonas donde hayan pinos. Y aún más si desde principios de invierno empiezas a ver las bolsas en las copas de los árboles.
  2. Si no tienes más remedio que ir a estos sitios, ve siempre muy atento. Puedes optar por llevar siempre atado a tu perro para controlar mejor lo que hace.
  3. También puedes llevar encima una dosis de Metilprednisolona (conocida comercialmente como Urbason) para casos de emergencia. Se trata de un antiinflamatorio inyectable muy potente  que te ayudará a ganar tiempo y evitar que tu perro empeore hasta llegar al vete. No estamos hablando de que con esto resuelves el problema, ¿vale? De nuevo, con ello simplemente estás ganando tiempo y en ningún caso sustituye el tratamiento adecuado que debe recibir tu perro en caso de haber estado en contacto con una oruga. Te recomiendo que antes de salir pitando a la farmacia, consultes con tu veterinario sobre cómo administrarlo y la dosis de emergencia adecuada para tu compi :)
  4. Si ves a las orugas caminando por el suelo, lo mejor que puedes hacer es eliminarlas para evitarle a otras personas y perros el riesgo de encontrarse con ellas por sorpresa. Para ello has de tener en cuenta que no debe haber contacto directo con tu piel, ¿vale? Mucha gente las recoge con una bolsa plástica, hace un nudo bien fuerte y las tira dentro de un contenedor. Y ojo, no basta con pisarlas y dejarlas allí muertas, porque sus pelillos continúan siendo irritantes horas después de haber muerto, así que lo mejor es desaparecerlas de la vista.
  5. Si frecuentas un parque y conoces a sus jardineros, avísales si has visto una bolsa en algún pino o una hilera de orugas por el suelo. Ellos mejor que nadie sabrán cómo manejar la situación y se encargarán de eliminarlas.
  6. Envía una reclamación al Ayuntamiento de tu localidad. Explícales el lugar donde hay peligro de contacto con estas orugas y adjunta fotos si es posible… Normalmente te responderán con cierta rapidez y tomarán las medidas necesarias para controlar la plaga.

 

Nosotros, en Barcelona, ya hemos visto muchas en el Putxet, en el Güell y en la Creueta del Coll…

Si has visto Orugas en tu parque, me encantaría que compartieras con todos dónde y cuándo ha sido. Dínos aquí en los comentarios o comparte la info en Twitter utilizando el hastag #perrosalertaorugas.

Así estaremos informados y podremos ir con más cuidado. ¡Gracias!

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